Inicio
 > Informes e investigaciones > Blog de TEC > El software como servicio está ganando terreno

El software como servicio está ganando terreno

Escrito por: Predrag Jakovljevic
Publicado: marzo 14 2006

Introducción

No se tiene que ver detenidamente el mercado de las aplicaciones empresariales para darse cuenta de que el modelo de entrega hospedado disfruta de un nuevo estatus glorioso, (o reinventado, si prefiere). Referidos como acercamientos de entrega en demanda, informática de utilidad, o de software como servicio (SaaS), el hospedaje no sólo ha logrado un estatus conocido de la noche a la mañana, pero el concepto ha estado obteniendo terreno a través de despliegues reales. El hospedaje se conoció alguna vez como proveedor de servicios de aplicaciones (ASP), que tiene connotaciones negativas provenientes de la "propaganda punto.com", pero este término se reemplaza por otros términos más “sexy” (que también son de cierto modo mejores proposiciones de valor ). Los gigantes de la industria (y algunos líderes, que no necesariamente son los más grandes) están gastando muchos dólares en mercadotecnia como respuesta a este renacimiento del viejo concepto.

Aunque existen algunas sutilezas e incluso algunas diferencias que separan estos términos y sus modelos comerciales asociados, todos los distintos sabores de hospedaje son variantes del mismo mercado. Los nuevos modelos comerciales, mercados y proveedores están aprovechando las tecnologías basadas en Internet y los estándares para proporcionar soluciones con base en las ideas de estandarización, interoperabilidad, reutilización de los componentes del software y automatización. Estos términos describen un cambio fuera de las series de paquetes de software tradicionales y altamente personalizados (y supuestamente únicos), perteneciente y manejado por las empresas usuarias, que eran caros y tardados de desarrollar, implementar y mantener (consulte The “Joy” of Enterprise Systems Implementations), y hacia servicios de software estandarizados, por componentes, comunes y más baratos abastecidos (e incluso cancelados) a voluntad de los proveedores de servicio

Ya sea que se refieran como servicios hospedados, servicios ASP, SaaS informática de utilidad, o software en demanda, la idea es básicamente la misma: En lugar de comprar e instalar aplicaciones empresariales problemáticas y caras, los usuarios pueden simplemente ingresar a las aplicaciones por medio de la red necesitando únicamente un navegador de Internet. Por lo tanto, con frecuencia no hay un software o hardware per se que comprar, ya que la aplicación se utiliza por medio de Internet y es pagada por medio de una suscripción o soportada por un tercero, como un anunciante. Las ofertas de software basadas en publicidad surgieron hace varios años en la forma de un correo electrónico de la Web o de un calendario de la Web. Más recientemente, los anunciantes se han dado cuenta que las aplicaciones de software con base en la Web son sólo otro tipo de contenido digital que se puede utilizar para alcanzar a una audiencia de interés, y las compañías como Google, Yahoo!, y Microsoft, están mejorando sus capacidades para apuntar a los usuarios con anuncios basados en contexto.

Cambio a modelos hospedados

Con las experiencias negativas al desplegar series de software mal empaquetadas en sus premisas, los usuarios ahora son más inteligentes y asertivos. Cada vez más, están demandando un software que sea fácil de compra, fácil de utilizar y que tenga un rendimiento del capital invertido (ROI) tangible. Par los usuarios, sus demandas de compra se han parecido a las compras al menudeo que se pueden hacer por medio de tarjetas de crédito. En lugar de gastar millones de dólares en software antes de ver cualquier indicio de ROI, los usuarios han empezado a demandar un modelo de riesgo compartido basado en el desempeño de provisión de software. La licencia y la entrega de los productos de software empresarial está pasando por un cambio fundamental de las cuotas iniciales tradicionales a unas cuotas que se van incrementando por transacción "pago por uso" (PAYG), o incluso una asignación de precios basada en el éxito. Estas se están convirtiendo en alternativas conocidas, en especial por los pequeños negocios y negocios que apenas están empezando y que no tienen los mismos grandes presupuestos de tecnología de la información IT de las compañías más grandes y establecidas. Las compañías pueden adquirir software por un costo de entrada más bajo y pagar más conforme se expanda su negocio (consulte Tendencias de las entregas y los modelos de precios para las aplicaciones empresariales: opciones de precios).

Aunque el precio del hardware está disminuyendo y es más asequible, permanece un gran apuro: Las aplicaciones de software empresarial, como los complejos sistemas de planificación de los recursos de la empresa (ERP) gestión de la cadena de suministro (SCM), gestión del ciclo de vida del producto (PLM) y gestión de las relaciones con los clientes (CRM), son por lo general demasiado caros y muy complicados para que las pequeñas compañías los dirijan. Aunque pueden pagar el hardware necesario, no tienen el staff IT y la infraestructura requerida para soportar una gran aplicación empresarial. Las soluciones relativamente baratas ahora están ampliamente disponibles y los vendedores están dirigiendo el deseo de los clientes de utilizar la tecnología conforme sea necesario. Los usuarios no quieren comprar todo el paquete de software o toda la infraestructura, cuando, por lo general, solo se utiliza un pequeño porcentaje de la capacidad total. Las empresas usuarias también se han vuelto más ágiles, y con ello requieren más flexibilidad en la entrega y el uso de IT, al igual que estructuras de pago y licencia, y modelos comerciales del vendedor. En el espacio de las aplicaciones empresariales, varios clientes están cambiando de contratos largos de licencias (con cuotas de mantenimiento continuo), a uno que es variable, basado en el uso, y definido por una relación basada en una suscripción que envuelve a toda la oferta. También puede existir una ventaja financiera al tener al software como un gasto en lugar de como un capital, que se depreciará con el tiempo.

Un cambio en los recientes movimientos de los representantes del mercado contemporáneo más prominentes puede ser otra señal de que las aplicaciones empresariales disminuyen pero evolucionan a SaaS, en demanda y modelos de hospedaje relacionados. El material puede estar experimentando el comienzo del final de la licencia tradicional basada en el usuario en las premisas del cliente o un periodo de tiempo y una versión del producto. La gran mayoría de vendedores de software de aplicaciones comerciales siguen generando la mayoría de sus ingresos de la venta de las licencias del software (por medio de discos compactos [CDs] o artefactos de medios físicos similares) con base en el número de usuarios actuales o asientos o en el número de unidades hardware de procesamiento (y algunas veces en una base por módulo, aunque por lo general esto se basa en un campo “completo” de acción funcional innecesario). Los ingresos se derivan de los servicios de implementación, servicios después de la implementación y soporte y mantenimiento que los acompañan, los cuales tienen un precio de un porcentajes (y con frecuencia múltiplos) de las cuotas de las licencias del software.

A este modelo se le debería de dar la bienvenida tanto del lado del vendedor como el del cliente. Por un lado, tiende a ser cíclico, ya que los vendedores primero le presentan al mercado, y luego le venden las actualizaciones subsiguientes. Lógicamente, los ingresos de las ventas deberían aumentar después de cada actualización o lanzamiento del producto importante, y luego caer hasta el siguiente (un promedio de cada 12 a 18 meses); esto crea un flujo de ingresos erráticos, cíclicos, que, a su vez, crea precios de acciones volátiles y cíclicos (para vendedores públicos) y también tiene otras ramificaciones relacionadas con el desempeño comercial. Aunado a esto se encuentra la inhabilidad del software empaquetado, licenciado, en premisa de mantenerse al nivel de las “mejores prácticas de la industria” que están siempre en evolución, ya que el software empaquetado tradicional está más involucrado en revolucionar ciclos de lanzamiento más importantes. Estos ciclos requieren todo el esfuerzo de investigación y desarrollo para que se gaste en una construcción, en pruebas, en compatibilidad para los sistemas operativos (OS), bases de datos, servidores de aplicación y otras plataformas.

Por otro lado, varias compañías usuarias no están contentas con la rigidez del modelo, en especial en términos de procesos de actualización interminables y desgastantes, las tarifas de mantenimiento que continúan aumentando, y la asignación de precios no estándares las mantiene preguntándose exactamente qué tipo de trato adquirieron, en especial si están pagando por una funcionalidad que nunca utilizan, o por lo menos que no van a utilizar pronto. Para poner esto en perspectiva: ¿Qué tan seguido compramos toda una vida de botanas y café durante un viaje a la tiendita? Esto se presenta en varias formas, como los productos que se adquieren pero nunca se utilizan, o los módulos que se compran como parte de una serie entera. Son módulos que alguna vez se compraron para completar una función que ya no existe en el negocio, por cualquier razón; y capacidades que se han vuelto tan redundantes que son reemplazadas por nuevas aplicaciones de software. Aunque estas capacidades casi nunca se utilizan, requieren cuotas de licencia y mantenimiento. SaaS les proporciona a los usuarios la opción de comprar aplicaciones de software como pasa bocas, que son por mucho porciones que satisfacen una necesidad. Disminuye la inflamación del software y es mucho mejor para "guardar la línea" del sistema IT. Para mayor información, consulte La erosión de las aplicaciones y de su valor.

El amplio uso de computadoras personales (PC), Internet, y aplicaciones basadas en la Web ha tenido un impacto muy importante en la forma en la que se venden y se entregan las aplicaciones comerciales. El desarrollo de las aplicaciones basadas en la Web ha separado la interfase de usuario (UI) de la lógica de las aplicaciones comerciales y de sus plataformas de hardware y software subyacentes. Como resultado, cualquier usuario que trabaja en una PC con un navegador Web puede ingresar a una gran variedad de aplicaciones comerciales que operan en distintas plataformas de hardware o software en cualquier número des distintas locaciones por el costo de una simple conexión a Internet. Esta separación ha permitido que los vendedores de aplicaciones empresariales comiencen a intercambiar su modelo comercial de la premisa de las ventas tradicionales de licencia de software a la entrega de ofertas SaaS.

Sin embargo, un factor más importante en el cambio a SaaS puede ser un cambio en la forma en la que se crea el software en sí hoy en día. En lugar de que los componentes del software se desarrollen y se unan para formar una solución rígida y monolítica, cada vez más, los sistemas desarrollados como una “federación”, “trituración” de servicios, o aplicaciones compuestas, que solamente están unidas en el punto de ejecución. Con el tiempo esto permitirá que se sustituyan distintos componentes de software entre cada uso de un sistema, permitiendo una flexibilidad mucho mejor. Una simple analogía se utiliza con un electrodoméstico. El usuario no negocia directamente con la compañía de electricidad para utilizar la luz para dicho aparato. Existen estándares y controles, pero son lo suficientemente amplios que un electrodoméstico puede conectarse al servicio sin que el usuario le notifique a la utilidad eléctrica. Por su parte, la utilidad eléctrica se ocupa de la complejidad de la generación de luz, incluyendo la unión de la capacidad a la demanda, y puede cambiar los generadores y circuitos que entregan la energía, todo esto sin coordinar estos eventos con los millones de usuarios que dependen del servicio.

¿Evolución de hospedaje o un diseño más inteligente (software)?

El hospedaje de las aplicaciones era el modelo donde otra compañía operaba el software y el hardware por una compañía usuaria, que puede o no ser dueña de la licencia del software. Una reinvención de los viejos departamentos de servicio de hace algunas décadas, donde los clientes pagaban una cuota fija por un servicio y rentaban el ingreso al software por medio de Internet o una red privada virtual (VPN). El partido de hospedaje, llamado un ASP, podría ser el vendedor de software u otra entidad tercera que le maneja y distribuye servicios y soluciones basadas en el software a los clientes por medio de una red extensa (WAN) de un centro de datos central. En esencia, las ASPs son una forma para que las compañías subcontraten algunos o casi todos los aspectos de sus necesidades IT. Pueden ser iniciativas comerciales que le dan servicio a los clientes, o incluso organizaciones gubernamentales o no lucrativas, que proporcionen un servicio para apoyar a los usuarios. Las ASPs surgieron en Internet a finales de la década de los 90 en respuesta a las dificultades técnicas, de actualización y de gastos incluyendo las malas aplicaciones, los tiempos inactivos al azar y los problemas de cumplimiento que sufrían las empresas.

Pero, mientras ASPs eliminaban varios problemas de despliegue de aplicación y mantenimiento, las ASPs y las compañías de hospedaje no eran capaces de conducir bien el software empaquetado tradicional que ofrecían, y no hicieron que fuera más sencillo de ingresar y utilizar el software. Además, la mayoría de la primera generación de las aplicaciones hospedadas no era apropiada para la entrega en Internet y ciertamente no era adecuada para los pequeños y medianos negocios (SMB) para los que se decía que ASP o el modelo hospedado era más apropiado.

Por ejemplo, las ASPs tradicionales requerían empresas usuarias de fabricación o minoristas para predecir su mayor carga con base en el desempeño pasado y en la especulación del pronóstico, generalmente en una temporada corta de ventas que requería un número específico de vendedores por un corto periodo de tiempo. Al hacerlo, había gastos importantes e innecesarios y contratos a largo plazo que encerraban a la empresa dentro de la máxima capacidad de procesamiento potencial, que estaba inactiva la mayor parte del año. Por otro lado, si el desempeño comercial era mejor de lo esperado, no estarían disponibles ningún servidor adicional y el sitio de comercio electrónico experimentaría un bajo desempeño poniendo en peligro al minorista.

El principal reto que enfrentaron la mayoría de las ASPs era cómo conducir bajos costos a largo plazo mientras se acumulaba una fuente de ingresos sólida. A la primera ola de ofertas hospedadas, con base en el uso de un sistema cliente/servidor tercero, le faltaban economías de escala. Por lo que, la mayoría de estas ASP y pioneros de la industria de hospedaje desaparecieron ya que no pudieron convencer a una corriente de clientes empresariales a que reemplazara sus aplicaciones empaquetadas o internas. Por decirlo de otra forma, no pudieron generar suficiente ingreso para compensar las tremendas inversiones de capital necesarias para construir y mantener las facilidades de hospedaje. Uno de los factores que inhibían el costo para las ASPs era la cantidad de ancho de banda que tenían que mantener para soportar cientos de usuarios. Otro reto era el acuerdo del nivel de servicio (SLA). Si la ASP perdía la conexión con Internet, entonces los usuarios perderían la conexión, que impactaría de forma negativa sus SLAs internos. Para empeorar las cosas, varias de estas compañías "relámpago" se hicieron públicas antes de obtener ninguna ganancia, cuando los inversionistas ya estaban desilusionados con la burbuja punto.com.

Otro problema fue que las ASPs prometieron más de su habilidad para hospedar ambientes de aplicaciones empresariales fuertemente personalizados. Sus compromisos no eran prácticos tecnológicamente hablando en aquel momento, y con frecuencia estuvieron “fuera de lugar” al hospedar aplicaciones que simplemente no eran adecuadas para el hospedaje en aquel momento. Los resultados fueron grandes fallas, la desaparición masiva de las primeras ASPs, y la desgracia de otra gran idea como un modelo comercial orientado al servicio confiable. En el 2002, se dijo que las ASPs eran modelos comerciales fallidos que siguieron varios desastres y preocupaciones resultantes de disponibilidad, privacidad, seguridad, cumplimiento, control, personalización y costo de los clientes y de los observadores del mercado Para mayor información, consulte Hosting Horrors!

De hecho, el término “ASP” era (y puede seguir siendo) confuso o utilizado de forma incorrecta. El modelo de hospedaje involucraba a los vendedores que realmente eran agregadores de aplicación, en lugar de desarrolladores de software. Estos “agregadores” proporcionaban únicamente versiones en línea de sistemas empaquetados con licencia. Su acercamiento estaba más enfocado en la subcontratación de servicios y en el hospedaje que en proporcionar una aplicación de software como servicio, aunque los requisitos de evolución de los negocios ya había dejado de ser desde hace mucho este modelo.

Por lo tanto, ASP y la subcontratación de servicios son dos modelos distintos. Los vendedores tradicionales de software no saben mucho acerca de las complejidades de hospedar y poner en la red, ya que su experiencia recae en el software, por lo que todavía no hay lugar para las verdaderas ASPs. Estas ASPs tienen poco que ver con la subcontratación de servicios o el hospedaje, en lugar deberían de proporcionar SaaS. La forma en la que las provisiones de servicio de aplicación se definen y despliegan está en revisión. Cada vez más se le da más énfasis en las aplicaciones y servicios, donde, en su búsqueda de convertirse en proveedores SaaS, las ASPs necesitan hacerse a un lado del modelo tradicional de licencia de software. No se debería de hablar de producto, usuarios o precio; ni debería haber ningún pago inicial o cuotas anuales de mantenimiento. En lugar de esto, el enfoque debería estar en el valor, que se define en relación al valor comercial que el cliente o el usuario deriva del uso del servicio del software. Las aplicaciones hospedadas pueden comprarse en una base de “renta”. Esto significa que en lugar de comprar una licencia de software, los clientes pagan un precio de suscripción por usuario por mes (o por año), o por número de transacciones en ciertas categorías del software.

Las ASPs que se han reinventado a sí mismas como proveedores de SaaS lo han hecho primero al enfocarse en una o dos áreas centrales, como el software de automatización de la fuerza de ventas (SFA), la gestión de correo electrónico, tiendas de comercio electrónico y catálogos de productos, recursos humanos (HR) o nómina, o de finanzas. También ofrecen solamente su propio software, escrito por completo para una arquitectura basada en Internet, y operan el software en servidores compartidos para minimizar los costos. Este es el siguiente paso en la evolución de los servicios de hospedaje.

Con esto termina la primera de cuatro partes que conforman esta serie, El software como un servicio está ganando terreno. La segunda parte examinará las características mas importantes de SaaS, mientras que la tercera y la cuarta parte presentarán los vendedores de SaaS y proporcionarán recomendaciones para el usuario.

 
comments powered by Disqus

Búsquedas recientes:
A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z Others