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Ofreciendo una integración de EAM

Escrito por: Joseph Mendoza
Publicado: julio 22 2005

La necesidad de la integración de EAM

Integración es una palabra que provoca miedo en muchas empresas de tecnología de la información (TI). Es cierto que la integración de sistemas ha llegado a provocar confusión en las empresas, y que la unión de sistemas del negocio dispares que son críticos para la misión y que provienen de diversos vendedores que nunca pretendieron trabajar juntos es, en definitiva, una preocupación para TI.

Muchas empresas han optado por evitar completamente las integraciones y seleccionar una serie completa de aplicaciones empresariales de un solo vendedor. Aunque la intención es no despreciar las aplicaciones empresariales, lo cierto es que son bastante amplias, pero poco profundas (de acuerdo a sus necesidades específicas). Así, las empresas terminan comprometiendo la funcionalidad de la aplicación para poder satisfacer las necesidades del mayor número de usuarios.

Sin embargo, en las empresas donde se maneja un gran número de activos, este compromiso puede tener consecuencias extremas. Con demasiada frecuencia, se ignora el departamento de mantenimiento, que debe usar las funciones que se incluyan con el resto de la serie empresarial, y no se toma en cuenta su opinión para el proceso de selección. Esto puede ocasionar que el personal de dicho departamento se resista y use la serie empresarial de modo ineficaz. En algunas situaciones, hasta es posible que decidan volver a los sistemas ineficientes donde las operaciones se realizan en papel. Por lo tanto, estas empresas que cuentan con un alto volumen de activos no deben ignorar las necesidades del departamento de mantenimiento, sobre todo porque, como su nombre lo indica, ellos son los responsables de dar mantenimiento a los activos que contribuyen al flujo de ingresos.

Afortunadamente, la tecnología finalmente ha logrado satisfacer las necesidades de la empresa, y la integración está dejando de ser una obstrucción para convertirse en un habilitador del negocio. Para las empresas que manejan una gran cantidad de activos, esto significa que un sistema robusto de gestión de los activos de la empresa (EAM) puede jugar un papel viable y estratégico dentro del departamento de mantenimiento, ya que ayuda a simplificar los procesos críticos del negocio. También significa que los departamentos de TI no gastarán la mitad de su presupuesto para dar soporte a la integración de aplicaciones complejas, el departamento de finanzas obtendrá la información que requiere y la gerencia tendrá visibilidad absoluta de la empresa.

Entonces ¿qué es lo que ha cambiado para que todo esto suceda?

Los servicios web

Muchas personas han oído hablar de la integración de las aplicaciones empresariales (EAI). EAI ha sido el enfoque tradicional que permite que dos o más sistemas de software empresarial operen entre ellos. Implica desarrollar enlaces entre dos puntos que conectan ciertos sistemas empresariales. Sin embargo, su costo es alto y sus periodos de implementación son largos. En algunos casos, el costo de implementación de EAI puede superar el costo de integración del software, y debido a que la naturaleza esbelta y ágil de las empresas actuales demanda un enfoque menos costoso a la integración, los servicios web prometen ser la mejor opción.

Aunque los servicios web no eliminan por completo las tecnologías EAI anteriores, sí permiten tener ciertos tipos de integración que, de lo contrario, serían demasiado complejos. En su forma más simple, un servicio web es una serie de conjuntos de lógica del negocio que se invocan cuando son necesarios para soportar ciertos procesos del negocio. Estos conjuntos son completamente independientes entre ellos, pero comparten normas tecnológicas, por lo tanto, saben exactamente cómo comunicarse entre ellos cuando se les invoca dentro de una empresa o a través de varias empresas. La interacción entre estos conjuntos o servicios conforma lo que conocemos como arquitectura orientada al servicio (SOA).

SOA funciona como una operadora telefónica antigua. Si una persona quiere llamar a otra, no es necesario construir un enlace físico entre los dos teléfonos porque la operadora se encarga de establecer la conexión. Al terminar la llamada, las personas que llaman pueden usar los mismos teléfonos para llamar a otras personas y el tablero se encargará de las conexiones. Sin embargo, para que esto funcione, todas las partes deben estar de acuerdo en el uso de ciertas normas, por ejemplo, usar teléfonos compatibles, saber cómo buscar y marcar un número, tomar el auricular cuando suene el teléfono y hablar el mismo idioma.

SOA funciona del mismo modo, porque define normas que deben respetarse para facilitar la integración. Por ejemplo, para que estos servicios web funcionen, todos deben hablar lenguaje extensible de marcas (XML). XML es un protocolo de norma abierta de la industria que se usa para describir e intercambiar información y manejar las transacciones. Facilita la integración del sistema y la vuelve menos costosa, ya que permite la coexistencia de aplicaciones de software que fueron escritas en lenguajes de programación distintos o desarrolladas por vendedores diferentes o que funcionan en sistemas operativos distintos, sin tener que usar códigos adaptados. Existen otras normas, como el protocolo simple de acceso a los objetos (SOAP), que define la forma en que una aplicación se comunica con un servicio web; descripción, descubrimiento e integración universales (UDDI), que actúa como las páginas amarillas que identifican los servicios disponibles y el lenguaje de descripción de servicios web (WSDL), que representa una descripción de los productos de servicios web.

Todo esto puede resultar interesante desde el punto de vista de TI, pero ¿qué significa desde el punto de vista del negocio? Significa que es posible simplificar los procesos del negocio facilitándole a la gente el trabajo con las aplicaciones y a las aplicaciones el trabajo con otras aplicaciones. Por ejemplo, los usuarios finales no tienen que interactuar directamente con una aplicación, ya que pueden usar la tecnología que mejor les acomode. En otras palabras, pueden usar sus dispositivos móviles para acceder a las órdenes de trabajo de la aplicación EAM o usar su correo electrónico para encaminar y aprobar las requisiciones de compra de su sistema de planificación de los recursos de la empresa (ERP). Del mismo modo, las aplicaciones pueden tener acceso a la información o invocar las funciones en otras aplicaciones –dentro de la misma empresa o con un socio externo.

Los servicios web y la integración con EAM

Es evidente que los servicios web tienen muchas oportunidades en la gestión de activos. El taller de la planta contiene una enorme cantidad de aplicaciones y tecnologías, de distintos vendedores, que con frecuencia funcionan de forma autónoma para tratar los problemas específicos del negocio. Desafortunadamente, este aislamiento de las funciones en aplicaciones del taller de la planta dificulta muchos procesos clave del negocio que están diseñados para garantizar la confiabilidad y la disponibilidad de los activos.

Generalmente, el proceso de gestión del trabajo implica varias aplicaciones dispares y exige que los datos se muevan a través de cada paso del proceso. Un proceso típico de gestión del trabajo incluiría un sistema de supervisión de las condiciones capaz de identificar un problema y generar una alarma. Esta alarma sería introducida en el sistema EAM para crear una orden de trabajo. Entonces, el proceso de planificación identificaría los requisitos de mano de obra y materiales. En caso de que uno de los materiales no estuviera disponible, se introducirían los requisitos de material al un sistema ERP para poder ordenar el material faltante. El sistema EAM tendría que saber si se ordenaron los artículos y cuál es la información de entrega esperada. El sistema EAM también debería ser notificado una vez que se recibieran los artículos, para poder programar el trabajo. Al terminar el trabajo, se introduciría la información de la tarjeta de tiempo una vez más en el sistema ERP para que nómina la utilice. La cantidad de nodos y pasos manuales que conforman este proceso lo vuelven ineficaz y tardado, y crean la posibilidad de que se interrumpa la comunicación.

Por otro lado, SOA simplifica el proceso, ya que elimina muchos de esos nodos. Los servicios web manejan el movimiento de datos de un sistema a otro de forma segura y puntual. A medida que los procesos del negocio cambian o se introducen aplicaciones nuevas, los servicios web se aseguran de que pueden conectarse para dar soporte al proceso del negocio.

Conclusión

SOA y los servicios web están preparados para cambiar los fundamentos de la gestión de activos. Debido a la presión que ejerce la realidad actual de una fuerza de trabajo de mantenimiento que se está retirando y a la demanda de mejoras en la productividad, las empresas deben empezar a hacer un uso completo de sus aplicaciones EAM. SOA promete impulsar los procesos del negocio de una empresa, haciendo que EAM forme parte integral de una estrategia completa de gestión de activos. La integración es la clave para el éxito y SOA es el habilitador.

Acerca del autor

Joseph Mendoza trabaja como consultor técnico en PopWare Inc. (http://www.pop-ware.com). Tiene una amplia experiencia en proyectos de integración empresarial que cubren muchas implementaciones globales de EAM a gran escala y es capaz de aportar una mezcla única de conocimientos técnicos avanzados y experiencia en gestión de activos, que le ha permitido garantizar el éxito en un gran número de implementaciones de EAM.

Se le puede localizar en Joseph.Mendoza@pop-ware.com.

 
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